El coque metalúrgico es un combustible sólido que se obtiene mediante la carbonización del carbón a altas temperaturas (destilación destructiva). Este producto se produce calentando carbón bituminoso a temperaturas de entre 500 y 1100 grados Celsius. Las propiedades ideales del coque metalúrgico incluyen una alta proporción de carbono fijo y bajas proporciones de cenizas, azufre y fósforo. Estas características lo hacen muy valioso para usos industriales.
En el proceso de producción de hierro y acero, el coque metalúrgico desempeña un papel fundamental como agente reductor y fuente de energía. El coque metalúrgico proporciona las altas temperaturas necesarias para reducir el mineral de hierro, lo que lo convierte en un componente indispensable en la producción de hierro y acero. Su alto contenido de carbono y sus bajas proporciones de azufre y cenizas lo convierten en una materia prima ideal para la producción de acero de alta calidad.